Páginas

Seguidores


miércoles, 5 de junio de 2013

Tiempo libre


El problema de tener tiempo libre, es que, justamente, no sabes qué hacer y, en mi caso, me pongo a pensar. Lo cual, es nocivo para mi ánimo, para mi alma. Yo pensando soy un desastre, porque es casi seguro que voy a terminar deprimida o pensando en cosas que no vienen al caso. Y es eso lo que me ha estado pasando durante la semana.
He tenido tiempo para mirarme en el espejo, cosa que evito ocupando de cualquier otra cosa, pero como tengo tiempo lo hago, y me vi hermosa de adelante: cintura pequeña, abdomen formado. Pero, de costado, cagamos: tengo unos flotadores que puedo agarrar perfectamente, así que, me dediqué a apretarlos un poco. No puedo creer que después de 3 meses y medio de gym todavía estén ahí. Los odio!
Pero, lo peor han sido las pocas ganas de comer que tenía. Pero no es que quería ayunar delibradamente, matarme de hambre porque me sentía mal o sola (que he estado sola pero no me ha hecho sentir mal); no, quería no comer porque no tenía ganas de nada. Como que me quedé sin vida, sin contenido, sin nada, y por ende no quería comer. Tanto es así que, anoche, cuando tuve que cenar, ví el plato y quise estrellarlo contra el piso. No quería comer, quería irme a acostar, quería quedarme sola... Y no me explicó el por qué de ese loco arranque que tuve.
Obvio, el plato sigue vivo y comí parte de lo servido. Pero el odio que sentía por el pobre es algo que no puedo olvidar.
Por el momento, estoy comiendo. Poco, pero como. He pasado hambre? Si. Me gustó? Sí. Pero, siempre en el límite, claro. No he dejado de comer lo suficiente como para morir, pero al menos alcanza para levantarme tranquila con mi alma porque no he fracasado.
Lo gracioso es que no sé de dónde saco tiempo libre si el viernes rindo un parcial importante de una materia promocional xD.

Así! Quiero ser así!
En fin, les dejó buena onda para que terminen la semana bien! ^^
Éxitos, hermosas!

lunes, 3 de junio de 2013

*

Sé que dije que no tengo tiempo para escribir periódicamente, pero, haré el esfuerzo cada vez que tenga un tiempo, como ahora. ;)

Mientras viajaba en colectivo hacía el gimnasio, me asaltó un recuerdo que pensé que ya no existía: soy yo, como unos incipientes 15 años, escudriñándome en el espejo, y viendo mis costillas sorprendida. En ese momento, yo era feliz descubriendo que tenía un "hueso de la cadera" que podía verse desde fuera, pero cuando vi mis costillas, me obligué a sentir miedo. Me obligué a detenerme ante ese avance, ante esos nuevos huesos que nunca había visto. En mi mente, pensaba en mi mamá y en mis amigas, las imaginaba diciendo que estoy enferma. Me puse la remera de nuevo, y decidí parar.
Sí, creo que me detuve al menos unos meses, hasta que volvió el calor y preferí seguir comiendo aire que comer como persona normal.
El punto es que, con 15 años unas costillas me daban miedo; y ahora con 21, lo que único que siento que me valida como persona son las mismas costillas que asoman y hasta con más ímpetu que antes.
¿Qué tonto, no? ¿Cómo he cambiado, no?

Otra cosa que ha cambiado es que, antes, con esa misma edad, me sentía orgullosa de decir sin tapujos ni vergüenzas "sí, no como, ¿y qué?". Pero ahora, cuando alguien insinúa siquiera que tengo un problema, lo niego, me da vergüenza, me siento ridícula, lo escondo. Lo escondo por todo lo que no lo escondí antes.
¿Por qué? No sé. Sospecho que es porque tengo 21 años y vergonzante admitir una situación así. "Inmadura", imagino que me dirían de confesarlo abiertamente.

Lo que daría por un cuerpo así. 
En fin, por el momento, empeze la semana bien: gimnasio, baño, comida moderada... Ya veremos qué tal me va con lo demás.
Éxitos para la semana!
Qué tengan un buen lunes! ^^

domingo, 2 de junio de 2013

Junio

He estado comiendo como loca.
Bueno, capaz no ha sido tanto lo que he comido, pero digamos que no he comido tan poco como debería comer. Me olvido que tengo pomelos y queso light en la heladera, y lamentablemente la bollería industrial me llevado por el mal camino.
Para colmo, la facultad me provee de un estres espantoso, que parece que voy paliando con comida solamente. Cuando, en realidad, la situación debería llevarme a que se me cierre el estómago y no quiera comer más. Es más, tengo ganas de implementar un ayuno a la semana, pero durante el fin de semana, que es cuando tengo la posibilidad de hacerlo tranquilamente sin que me pase nada malo (si estuviera en la facu, un ayuno podría dejarme desmayada y redonda en el piso), pero es ya lo iré viendo.
Por suerte, estamos a las puertas de un nuevo mes, que nos trae muchas posibilidades de hacer cosas nuevas, diferentes, y de proponernos nuevas metas.

Bueno, en realidad no quiero desaparecer del todo, pero vaticino que no podré mantener la periodicidad de este blog por mucho más tiempo. Pero, sea como sea, que tengan una hermosa semana! ^^
Éxitos!

No estoy orgullosa de lo que soy, creo simplemente que ha llegado el momento de admitir lo que soy. Soy una loca enferma que quiere entrar en jeans talle 34, y pesar 50 kg de aire. Nada más. Soy una loca enferma que espera a vivir del amor y del aire. Soy una loca enferma que a veces dice exactamente lo contrario frente a la gente, pero qué mas da? La vida la vivo yo, y es solamente mia.
La rabia, la procesión, el miedo y la tristeza pasa por mi interior. Y eso es lo que se ve acá.