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jueves, 7 de marzo de 2013

Mente sana en cuerpo sano

Ayer, hablando con mi mamá, me dijo que le parecía que esa era mi filosofía de vida, y la verdad es que tiene razón. Para mí, la fórmula de la felicidad es la suma de una mente sana y de un cuerpo sano. 
En todo lo que he vivido en mis 21 años (que tampoco ha sido mucho, por cierto), la única cosa que me ha hecho sentir bien es tener una mente tranquila en un cuerpo que acompañe esa mentalidad despejada. 
Mi mente siempre ha gustado de escribir y leer, por eso, cada tanto me doy tiempo para leer o releer algún libro, y para escribir. Yo quería ser escritora (todavía estoy a tiempo), y justamente ahora tengo una novela a medio escribir, que ya terminaré cuando rinda mi examen final. Pero, también hay que saber cuándo decir "esto es demasiado para mí." Como me pasó ayer: estaba estudiando para rendir dos finales la semana que viene, y no me da el tiempo ni la mente para tanta información, así que, después de dos días de un dolor de cabeza terrible, tomé la decisión de dejar un final para después. No voy a decir que no me deprimí y me sentí inferior, porque la verdad es que todavía estoy pasando el golpe que me ha traído tener que admitir que soy vulnerable o limitada. Y, creo, eso también es cuidar nuestra mente y mantenerla sana: ¿de qué me sirve forzarme a rendir dos materias cuando probablemente acabe en el hospital de tanto estudio? No me sirve, no vale la pena, y tampoco garantiza que saque las dos materias. Preferí irme a la segura, y eso me ha dado tranquilidad: ya no estoy somatizando nada. 
Por otro lado, hay que cuidar al cuerpo: desde el ejercicio hasta una alimentación saludable. No voy a decir que es re fácil dejar de comer harinas de un día para el otro, o que hace semanas que no como nada dulce, porque la verdad es que me doy mis gustos de vez en cuando (sobre todo un día del finde en que me como alguna golosina compartida con mi novio), pero se puede superar o restringir el consumo de esas porquerías. Tampoco hacer ejercicio es un hábito que se forma de la noche a la mañana, para mí es un gusto adquirido. Salvo a mi novio que le gusta de toda la vida, la mayoría hemos aprendido a que nos guste el deporte. Y aún así, detesto sudar, pero, sé que siempre me espera un baño reconfortante al final de la sesión, y eso me mantiene en pie. 
A lo que voy es que, según mi concepción, ser feliz se alcanza a través de estos dos factores: un cuerpo sano y una mente sana. Si te sentís bien, si has enriquecido tu mente con lo que te gusta (estudiar, leer, escribir, hacer manualidades, escuchar música, y más), ¿qué más necesitas? Si uno se siente bien así, creo que todas las demás cosas se superan: se supera que tus padres se lleven mal, se supera que tu padre sea un desastre, se supera que tu hermano se casi un fracaso, se supera que te avergüenze tu cuerpo más que otra cosa en el mundo... Se supera. 


Hablando de mi cuerpo, y para que vean que mi mundo no es de color de rosa ;), mañana tal vez me pese. Y no saben la ansiedad que me da eso. Tengo miedo de no haber bajado nada, que todo haya sido en vano, y si así fuese, pues, seguro que se me va todo el equilibrio al demonio. Encime, mi novio se dirige a mí con la palabra "delgada" y no puedo soportar escucharlo decirme así, porque todavía lo siento mentira. Lo mismo cuando tengo que salir al gimnasio: necesito ir con un sueter o algo mangas largas, porque sino no puedo vivir sabiendo que la gente del colectivo me vean con mis brazos blancos y gordos. 
No, no estoy ni remotamente curada de toda esa porquería, pero, insisto cada día en hacer un paso hacía delante. 

Éxitos!

lunes, 4 de marzo de 2013

Equilibrio

Bueno, como todos los meses, llegó mi querido amigo de cada mes: Andrés, o la regla. xD.
No puedo quejarme, la verdad, es eso o estar esperando la cigüeña, y no, por ahora no necesito eso. Lo bueno es que este mes, no me ha dolido nada, me he hinchado poco (hoy solo un poco porque comí harina a la tarde), y creo que poco más. Supongo que será tanto deporte de por medio, que me anestesia el dolor.
En fin, leyendo sus comentarios anteriores, mis queridas princesas comentaron sobre el éxito y el equilibrio que estoy pasando.
Voy a ser sincera: desde que empezó el año, llevé unos meses espantosos, hasta que empeze el gimnasio hace dos semanas. Cuando dicen que el ejercicio refuerza el autoestima, y todas esas cosas, puedo dar fe de que es completamente cierto. Desde que hago cada mañana dos horas de ejercicio, me siento muy bien. Y eso, sumando al hecho de que hace 3 semanas que no me peso ni tengo una balanza cerca, me ha sentado de maravillas.
De alguna manera, estoy un poco más distanciada de mi lado obsesivo. O, mejor dicho, lo he canalizado por el lado del deporte: necesito levantarme siempre a tal hora, desayunar tal cosa, prepararme para tomarme el cole al gim y llegar a determinada hora.  He cambiado la fijación, no el problema, pero es mucho más saludable.
Estos dos pequeños cambios, han hecho que pueda distanciarme del pozo depresivo que llevé durante estos meses, y que haya podido ver que mi vida no está tan mal. No es que de repente soy un éxito para mi misma, sino que de repente puedo ver lo que realmente tengo. Eso, sumado a que mi cumpleaños me pone más reflexiva que año nuevo y esas fechas, me he dado cuenta de que si no estoy ya en la cúspide, pues debo estar cerca.
En definitiva, todo es una cuestión de perspectiva. Y es que la vida me ha enseñado que todo es una etapa, todo cambia, todo muta. Por más que hoy vea todo hermoso, probablemente mañana me levante con ganas de morirme, o al revés. Siempre voy a volver a lo anterior, y siempre voy a volver luego a este estado exultante que tengo. La idea es que las etapas de luz sean más prolongadas que las depresiones que suelo cargar. Así que, veremos cuánto me dura la felicidad.
Me da pánico pensar en pesarme ahora. Por más que mi novio diga que estoy más delgada, si el número no lo demuestra, voy a morirme de pena Tanto esfuerzo para nada, voy a pensar. Entonces, no quiero pesarme. Pero, cuando la regla se vaya, voy a tener que hacerlo, porque hasta mi novio tiene curiosidad sobre los resultados, ya que él es el que me está dirigiendo en todo esto del gim.
Como sea, el punto es que todo depende de cómo se lo mire. Nosotras mismas tenemos que ser positivas en nuestros pensamientos, porque sino, todo es negro. O, sino, tenemos que cambiar alguno de los factores de nuestra tristeza para hacer algo más agradable. :)


No hay mucho más que decir, solo estaba reflexiva hoy y necesitaba contar eso.
Ya mismo me voy yendo a dormir, porque ya me duele la cabeza de cansancio y la panza de hambre xD Ay, esta regla traicionera que me pone ansiosa!

Éxitos para la semana, princesas!

sábado, 2 de marzo de 2013

Marzo

Cumplí 21 años hace dos días, el 28 de febrero. La verdad es que, como balance de todo lo vivido, me siento conforme con lo que he logrado en estos años: voy a empezar cuarto año de abogacía, tengo una familia que me cuida y mantiene, un novio que me ama, y una vida bastante buena, o, al menos, que me promete buenas expectativas.
Desde el jueves que estoy festejando, porque comí de todo, y ayer recién me junté con mi familia, así que, comí más, porque hubo torta y pizza y sanguches, y esas cosas. Eso sí, no falté ningún día al gimnasio, así que, creo que eso también es algo bueno. :)
Entre otras cosas buenas, cuando tuve que vestirme ayer, mi mamá me contó que a mi papá no le gusta el jean que me puse porque me veo muy delgada de las piernas. No solo eso, sino que además me probé unas calzas que siempre me quedaron bien, y ahora me quedan grandes; y me regalaron un jean que se ve diminuto talle 36 y me queda perfecto y un poco holgado podría decir. La verdad, me encanta ver que me veo bien, que el gimnasio funciona realmente. Lo mejor de todo es que como más o menos lo que tengo ganas (sacando las harinas, claro), y eso me pone de mejor humor. Eso sí, como mucho hasta el mediodía, y luego voy recudiendo hasta la noche.
No tengo idea de cuanto peso, porque desde que me fui de viaje a San Francisco a mediados de febrero, volví y no me pesé más. O sea, llevo 2 semanas sin hacerlo, y tampoco lo voy a hacer por lo pronto: el domingo me tiene que venir la regla (rezen para que así sea), y no es conveniente que me pese antes. Así que, en cuanto sepa, les voy a decir. :)
Tengo que disculparme por mis ausencias de casi una semana, pero voy a explicar por qué no me aparezco tan seguido ya: estoy preparando dos finales, que voy a rendir casi simultáneamente y me ocupa toda la tarde, y la mañana también la tengo ocupada con el gimnasio. Así que, llegan las 12 o 1 de la noche, y ya estoy muerta durmiendo en la cama. Así que, sepan perdonar porque la locura me va a durar hasta el 19 de marzo, que rindo el último final. No obstante, sepan que las leo siempre, pero no les comento porque las leo desde el celu y es muy incómodo. Agradezco infinitamente que todavía se pasen por mi rinconcito. ^^


Bueno, ya empezamos marzo. No sé ustedes, pero a mi febrero me trato bien, así que espero que marzo también sea benévolo conmigo. De lo que estoy segura es que se va a pasar volando por el tema del estudio, pero tengo que aprovecharlo porque es mi último mes de vacaciones, además, y quisiera hacerme este mes el bendito piercing en el ombligo. Aunque eso ya se verá, depende de cuánto pese para cuando tenga todo para hacérmelo.


En fin, mujercitas, sepan que son maravillosas, no dejen que los pensamientos negativos les quiten eso. Somos mujeres, hermosas, capaces y brillantes, que nadie les diga lo contrarios. Sean fuertes ante todo, y quieranse mucho! ^^
Éxitos y excelente fin de semana! ^^

No estoy orgullosa de lo que soy, creo simplemente que ha llegado el momento de admitir lo que soy. Soy una loca enferma que quiere entrar en jeans talle 34, y pesar 50 kg de aire. Nada más. Soy una loca enferma que espera a vivir del amor y del aire. Soy una loca enferma que a veces dice exactamente lo contrario frente a la gente, pero qué mas da? La vida la vivo yo, y es solamente mia.
La rabia, la procesión, el miedo y la tristeza pasa por mi interior. Y eso es lo que se ve acá.